lunes

Passion Play

¿Jugamos a un juego? Las relas son sencillas, pierde el que se enamora.
Lo llamaremos amigos con y sin derecho.
Veras yo puedo tenerte cuando quiera y tu también podrás hacerlo, podrás besarme, podrás bailar, podrás abrazarme, podrás hacer lo que quieras conmigo.
Los inconvenientes, que si estoy con un chico no quiero celos, no quiero peleas ni malas miradas, menos aun quiero reproches.
¿Estas dispuesto? Adelante juguemos.
El primer día fue estupendo, incluso diría que maravilloso. Tus manos tocando mi espalda, sintiendo como tu frio tacto hacia que mi piel vibrara de felicidad.
El segundo día fue aun mejor, yo moviendo tu pelo, ese pelo que me encanta porque es suave y oscuro.
Al tercer día empezó a tener gracia que te echara de menos, eso significaba que me gustabas y mucho además.
El cuarto día volviste y con ello mis ilusiones, tus labios rozaban mis mejillas como si las hubieran añorado más que nunca.
El quinto día en cambio fue distinto, empecé a hacerme preguntas, ¿es que lo nuestro era solo pasional? ¿Es que había algo nuestro?
El sexto día no me hablaste.
Séptimo día y empiezo a mosquearme, ¿que estará haciendo ahora?. Suena el teléfono, eres tú y quieres hablar, bien.
Octavo día nuestros besos siguen siendo igual de apasionados, incluso más diría yo.
Noveno día y pierdo el juego. Me he enamorado, se lo comunico debido a que quiero pararlo. Ojala nunca hubiera empezado.
Decimo día, después de tanto llorar salgo a la calle y un muro de ladrillos que lleva hay más tiempo del que puedo imaginar tiene una novedad.
“No llores, yo perdí el juego antes que tú”


miércoles

I'm sorry but I forget you!


Hace tiempo que deje de pasarme por aqui y no porque me dedicara a escribir otras cosas,
en realidad me dedique a vivir, solo un poco. De vez en cuando tenia fiestas, de vez en cuando tenia penas y otras veces alegrías. Ahora escribo porque decidí que lo mejor es volver al principio para intentar cambiar los errores, en esta ocasión fueron pocos, pero el primero de todos fue dejar de dedicarme a lo que me gusta, escribir, aunque se me de mal, me gusta. Tambien vuelvo a las fotos, otra cosa que había dejado un poco apartado. No soy buena en nada de estas dos artes, pero al menos lo intento.

lunes

Meet me on the equinox

Despertó en un mundo de colores intensos, cielos azules, edificios abandonados y grafittis olvidados.
Sientió un vertigo profundo, como cuando pasa a tu lado el chico al que amas; tu estomago se enconge y tienes unas ganas profundas de caer desplomada en el suelo pero no lo haces por verguenza, no quieres que el te vea como una tonta que carece de equilibrio.
Los edificios estaban tan altos, que pudo sentir como si estuviera en el cielo, pero no eso no podía ser el cielo, allí no estaba él, asi que supuso que era un solo sueño.
Pero hacia años que no soñaba, quizas despierta sí, pero la realidad era que cuando dormía una pronfunda oscuridad la atrapada y no había nada más despues de eso, pensó que era imposible soñar para ella.
Entonces porque se encontraba allí, que había de distinto ese día, no había sucedido nada en especial....
-¿Nada especial?.- Susurró una joven que apareció de pronto frente a ella.
-No.-Sintió como si la conociera de toda la vida.
-Recuerda bien, hubo un momento en el que te planteaste olvidarlo, deberias saber que es simple fasinación lo que sientes. Olvidaló y vuelve a vivir, vuelve a soñar, ya ves que nada es imposible.-Sonrió.


Long Nights

La libertad, señores.
Después de ver una deslumbrante película, se fue directa a la cama, pensativa.
En realidad lo que más quería era darse una ducha y volver a ser como era hace dos horas y veintidós minutos, pero creía que eso no le bastaría pues le habían calado hondo los ideales que le habían transmitido, así que simplemente se fue y cogió un libro cualquiera e intento olvidar.
-¿Que pasaría si dejara todo y me marchara a vivir aventuras?
Se preguntaba una y otra vez.
A lo que se respondía.
- La vida es más complicada de lo que parece, no puedo dejarlo todo y marcharme, las ganas no son suficientes.
A la mañana siguiente al despertarse todo cambio, se le olvidó su alocada idea de otra vida aparte de la que ya tenia. Pero aunque lo borró de su cabeza, su espíritu aun guardaba la esperanza de que algún día siguiera sus impulsos, sin planteamientos.


domingo

Nada que salvar...

Sam no podia dejar de leer una y otra vez el capitulo de ese libro. Parecía que hacia la combinación perfecta con su playlist, ahora sonaba falling away with you y le sorprendio ver la perfecta simetria con la que se complamentaban los personajes que ella imaginaba y la melodía de Muse. Penso que si alguna vez hacian una pelicula de aquel best-seller preferia no ver con que cancion destrozarian esa escena, ella ya le había puesto la banda sonora en su cabeza. De pronto se vio escribiendo su propia historia, quizas algún día escribiria algo tan bello -pensó- pero por lo pronto quizo seguir sumergida en ese momento en el que Victoria, mas muerta que viva tomaba una desición precipitada.

miércoles

Who know!


Sonreía visiblemente emocionada, feliz era feliz, cuantas veces en la vida te has parado a pensar que es realmente la felicidad y si alguna vez la has sentido si quiera…bueno eso es otro tema. El caso es que ella no podía estar mejor. Su vida rozaba la perfección, pero no por tener grandes riquezas y no por ser físicamente atractiva. En realidad era una chica más bien normalita y de riquezas ni hablar, sus ahorros no llegarían ni a cinco euros, su cerdito estaba más solitario que nunca, pero a pesar de eso se sentía como nunca. Hoy rompió con su novio, pero para que tener un novio se preguntaba, llevaba casi dos años con él, esa relación no le llevaba ningún lugar tampoco esperaba encontrar marido con diecisiete años, pero mucho menos quería atarse a una relación que ya le había costado más del tiempo necesario, es que la vida es tan corta porque ha de perder oportunidades por culpa de la comodidad. Y salió de su casa aún sonriendo, esperando chocar con esa nueva ilusión llamada amor. Quizás hoy sea el día, quien sabe.

lunes

Poco más que el olvido

Ya no existen las palabras mágicas, el tiempo las borro y ahora al pronunciarlas el eco del silencio dejo huella en lo que antaño fue tu voz. No hace falta que vocalices, pues yo no sé leer los labios y lo prefiero así. Cualquier atisbo de tus sentimientos causa daño en mi interior, no quiero más decepciones, así que no intentes escribir las palabras que tanto dolor causaron. Quizás haga más efecto del necesario cuando me dé cuenta de que ahora es indiferencia lo que siento por ti, pena de que un día fuiste lo más importante y ahora solo un recuerdo que esta próximo al olvido.
Así que no intentes decir esas palabras, déjalo así.